Obras del cine chileno

La Regia Orquesta Sextet y Valentín Trujillo exhiben De la pérgola hasta la negra, un viaje musical en el que participan estos clásicos chilenos del teatro musical del siglo 20: La pérgola de las flores de Isidora Aguirre y el músico Francisco Flores del Campo y La negra Ester de Roberto Parra, adecuada y dirigida por Andrés Pérez y con música de una gran Orquesta.

Estas dos historias de amor tienen como objetivo dar voz a las personas desfavorecidas, que quieren llevar la esperanza al país por la fuerza. Canciones como La pérgola de las flores, “Yo vengo de San Rosendo” y La revuelta comparten escenario con Jazz guachaca, La Negra Ester, Japonesita y muchas otras melodías que recorren el guante de la historia del teatro de Chile. Ambas piezas dignifican a los marginados, exponiendo sus complejidades, simplicidad y belleza, construyendo identidad y haciendo referencia a la música popular chilena del pasado.

La participación de Valentín Trujillo es fundamental para esta pieza, ya que tuvo el privilegio de haber vivido los períodos musicales y teatrales a los que se hace referencia.

Aquí les dejo una pequeña introducción a cada obra:

La pérgola de las flores. Además de ser un hito en la historia del teatro local, esta obra musical, que se estrenó en 1960, también fue una de las primeras piezas de su tipo en disfrutar del gran éxito fuera del país. Escrita por Isidora Aguirre con música de Francisco Flores del Campo y actuada por Carmen Barros, Ana González y Silvia Piñeiro como elenco principal, la obra fusiona una historia de amor con los problemas sociales y urbanos de Chile en la década de 1920, marcada por los enfrentamientos entre los más desfavorecidos y la clase alta. Se ha adaptado para cine y televisión y sigue siendo una de las obras más exitosas en la historia del teatro.

La negra Ester. Un clásico del teatro chileno que se estrenó en 1988 cuenta la vida amorosa entre el guitarrista Roberto y Ester, una prostituta. Conducida y adecuada por Andrés Pérez, la obra se inspiró en la poesía del inmortal folclorista chileno, Roberto Parra, y marcó un hito en la escena local debido a su naturaleza poética y estética específica. Ubicada en un burdel en el puerto de San Antonio, La negra Ester no solo quedo en la historia por su gran triunfo teatral sin antecedentes, sino también porque reconoce el valor de la cultura de la clase trabajadora. A lo largo de 30 años de historia, se ha realizado en todo Chile, así como en todo tipo de naciones desde Estados Unidos a Inglaterra.